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(6) EXCESO DE INFORMACIÓN, UN DESESTABILIZADOR EMOCIONAL: RODRIGO ROJAS

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El exceso de información en tiempos de crisis: un desestabilizador emocional

Mtro. Rodrigo Rojas Pinacho[1]

En las últimas semanas, la sociedad se ha saturado de información; desafortunadamente se trata de un gran número de datos que no son claros y provocan la existencia de versiones diferentes alrededor de un mismo problema. Muchas personas se encuentran alarmadas y con gran incertidumbre por las noticias que generan una percepción de indefensión ante una nueva enfermedad.

Dice Efraín Bartolomé[2] que “lo que genera nuestro sufrimiento no es el problema en sí, sino nuestra creencia de que somos incapaces de enfrentarlo y tratar de resolverlo si tiene solución“. Entonces, es común que la gravedad de los problemas en buena medida esté determinada por la percepción que tenemos de ellos.

Cuando se habla de una problemática en específico con tanta insistencia se tiende a  generar una ilusión cognitiva. Steven Pinker[3] explica que “entre más fácil sea recordar y conocer los detalles específicos de algo, será más fácil adherirse a ello”. Desafortunadamente, las noticias compartidas en tono catastrófico están presentes todos los días y durante todo el día, es lo primero que una persona encuentra cuando enciende la televisión o la radio, cuando navega en internet o cuando inicia alguna conversación con alguien. Noticias que incluyen un gran número de detalles que generan confusión, miedo, ansiedad, sugestión, pensamientos recurrentes e intrusos, etc.

El presente artículo pretende enfatizar la importancia de implementar estrategias para hacer frente a esta crisis con la estabilidad emocional requerida. De ninguna manera se trata de minimizar el problema que el mundo enfrenta actualmente, se trata de una situación preocupante a la que se deben dedicar muchos esfuerzos. Sin embargo, la falta de dominio emocional, lejos de ayudar, incrementa la posibilidad de conductas de riesgo a nivel personal, familiar o social.

Por lo anterior, a manera de apoyo para la generación de estas estrategias, se comparten algunos puntos a considerar:

  1. Sin importar el medio por el cual se ha recibido la información, cualquier dato debe ser verificado. En muchas ocasiones, las noticias falsas son compartidas por familiares o amigos quienes, sin darse cuenta, contribuyen para que la confusión sea mayor. Actualmente existen muchos recursos que ayudan a conocer la veracidad de una noticia; en este caso, la cuenta Verificovid[4] es una excelente opción que se actualiza de manera constante, por lo que es recomendable revisarla ante cualquier duda.
  2. Aunque es importante estar al pendiente de lo que ocurre, no es necesario seguir las noticias a cada minuto. Conviene elegir una fuente de confianza y solamente consultarla en algún horario en específico.
  3. Es indispensable valorar la utilidad que tienen algunos datos, muchas veces se recibe información que solamente genera preocupación, pero en términos prácticos no sirve para nada más. Por ejemplo, mucha gente está al pendiente de las cifras de enfermos en el mundo, cuando la realidad es que eso no cambia las acciones que deben emprenderse para evitar el contagio.
  4. Se vuelve muy importante la búsqueda de otras actividades que requieran atención, es buen tiempo para leer, escuchar música, ver películas, terminar trabajos pendientes, organizar el hogar, descubrir algún juego, etc. Al ocupar el tiempo en otras cosas, se cierra la puerta a la saturación informativa.
  5. Hay que considerar que algunas personas son más vulnerables a la información que otras, por lo que hay que tener más cuidado. Los niños necesitan recibir la información necesaria de manera concreta y adaptada a su edad. En este caso en especial, los adultos mayores se desgastarán mucho más por las características de la enfermedad, por lo que es fundamental filtrar la información de manera adecuada para ellos.

Así como es necesario cuidarse para evitar el contagio de una enfermedad física, también hay que hacerlo para evitar contagios de otra naturaleza. Una comunidad en donde prevalezca la salud mental, será una comunidad segura, una comunidad que encontrará los recursos para fortalecerse y hacer frente a los retos que se presenten.

REFERENCIAS


[1] Lic. en Psicología, Maestro en Educación, docente de posgrado de la Universidad La Salle Cuernavaca y colaborador de las oficinas para la Asociación y Misión Eudcativa Lasallista en el Distrito Antillas – México Sur.

[2] Bartolomé, Efraín. Educación emocional en 20 lecciones. Ed. Paidós, México, 2015.

[3] Pinker, Steven. Sobre el mito de la violencia. Conferencia TED, 2007.

[4] Página web:https://verificovid.mx/, Twitter: @covidmx, Facebook @verificovid

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Comentarios (1)

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Oliden Veliz González

Excelente artículo, la verdad mejor nutrirse con otro tipo de información, la meditación ha sido para mi el mejor salvavidas

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