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(8) LA CONFESIÓN EN TIEMPOS DE PANDEMIA: MARIO MEDINA

El perdón de los pecados en tiempos de pandemia por el Coronavirus.

La Pandemia del Covid-19 ha llevado al mundo entero a una situación, para muchos, inédita. Las Iglesias han cerrado sus puertas y se ha prohibido el culto con público. En medio de este escenario, emerge la preocupación no solo por la salud física, sino también por la salud espiritual. De por sí, muchos católicos tienen la costumbre de acercarse al sacramento de la confesión durante los últimos días de cuaresma y la semana santa, para cumplir con el mandamiento de la Iglesia, recogido en la norma, que obliga confesar fielmente los pecados graves, al menos una vez al año (Catecismo de la Iglesia Católica n. 1457; canon 989). Me imagino que, en las presentes circunstancias, el deseo de recibir el perdón de los pecados es mayor. Sin embargo, no se puede acceder al sacramento, por el confinamiento en los hogares y porque las iglesias están cerradas a los servicios pastorales.

Para estos tiempos, la Iglesia ofrece formas alternas de acompañar a los fieles y de ofrecerles los bienes espirituales. En ese sentido, me permito explicar unas formas de recibir el perdón fuera del sacramento de la confesión, que la Iglesia ha ofrecido tradicionalmente.

Después de recordar que el único modo ordinario de reconciliarse con Dios y con la Iglesia es la confesión individual e íntegra y la absolución, las normas de la Iglesia (canon 960) recuerdan que puede darse una imposibilidad física o moral que excuse de dicha confesión, como es la actual contingencia por la pandemia. En este caso, la reconciliación se puede tener por otros medios. Principalmente dos son estos medios: la absolución general o colectiva (canon 961) y la contrición perfecta (Catecismo de la Iglesia Católica n. 1452; canon 916). En el primer caso se requiere la presencia del sacerdote, quien es el que da la absolución a muchos a la vez, como podría ser a un grupo de enfermos contagiados del coronavirus o de médicos y enfermeras que los atienden.

La contrición perfecta no requiere la presencia de un sacerdote y todos pueden tener acceso a ella. Conlleva tres elementos:

1) el arrepentimiento o dolor del alma por los pecados cometidos, leves y graves, sentimiento que brota del amor a Dios;

2) el propósito de enmienda, es decir, de no volver a pecar; y

3) el propósito sincero de hacer la confesión sacramental apenas se pueda.

¿Cómo hacerlo? En un ambiente de oración, uno se pone en presencia de Dios (podría ayudar un crucifijo) y le abre su corazón, diciéndole en silencio todo aquello de lo que le pide perdón y le promete que apenas pueda confesarse lo hará; puede terminar su acto de contrición con la oración del Padre Nuestro, en gratitud por el perdón recibido. Ordinariamente, este modo de reconciliarse con Dios y con la Iglesia está ligado a la comunión eucarística. Sin embargo, en las presentes circunstancias, muchos que desean estar en paz con Dios y consigo mismos pueden también usar este camino para acercarse a la misericordia de Dios, como el Papa Francisco lo ha sugerido.

Los Obispos de México han convocado, para el viernes de dolores (3 abril 2020), a una Jornada Nacional Penitencial, incluyendo la oración, el ayuno y la invitación a hacer el acto de contrición perfecta. Es una buena oportunidad para que, como pueblo de Dios, nos acerquemos a la misericordia de Dios.

Pbro. Dr. Mario Medina Balam,
Decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de México.

 

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Comentarios (5)

Muy buenas sus orientaciones. Pero tengo una duda:¡sería válida la confesión por teléfono o por video llamada? HAy algunas opiniones que sí y otras que no. ¿Me puede orientar, por favor? Gracias!

Definitivamente NO, la confesión es un Sacramento; le pregunto: ¿cree usted posible imaginar una boda, un bautizo virtual? No confundamos o tergiversemos la Palabra de Dios, los Mandamientos y canones religiosos son y siempre seran los mismos, no enredemos o tratemos de dar interpretaciones hereticas con pretextos y razonamientos humanos a lo divino, todo Sacramento es sagrado y hay que llevarlo a cabo de conformidad con la Palabra de Dios.

Pienso que de frente seria perfectonpero videollamada o llamada normal la persona estaría mucho más agusto no sabe que tan fuerte ese daño que ahoga causado

¿Hay algún oración seguida del Padre nuestro o no? Estoy ayunando miércoles y viernes y rezando el rosario 3 veces al día. Al final de una de mis rezos al rosario, me entró un sentimiento y le pedí perdón de todo corazón por haberlo ofendido de no haber ido a misa por muchos años y Le confesé mis pecados y todos mis pesares, fue algo increíble llorando como un niño, ¿Cree que inconscientemente, hice una confesión espiritual?
Javier Caceres

Me gustaria poder confesarme como antes de la pandemia “cara a cara”. Pero en las presentes circunstancias, en que no sabemos si nosotros mismos podemos contagiar al confesor, ni si él puede contagiarnos a nosotros. ?Como hacerlo?.
A misa voy con las sabidas limitaciones de mascarilla?, gel y distancia social. Pero es esta última la que es difícil de mantener en un confesonario.
Me gustaría recibir un consejo al respecto.

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