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La mujer, agente de prevención: Alan Barrio

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JESÚS Y LA SAMARITANA (JN 4, 1-42)

LA MUJER, COMO AGENTE DE PREVENCIÓN

En toda estructura compuesta por personas, se corre el riesgo de subordinar la dignidad humana en base a la función desempeñada en dicho constructo. Esta visión, por demás inhumana, genera tendencias que consideran el poder como sinónimo de valor y respeto.

La época en que Jesús de Nazaret desarrolla su función pública no está exenta de aquel ambiente permeado por lo “políticamente correcto”; es decir, por aquello que, si bien es cierto, trae consigo una aparente estabilidad a la estructura, pero que no sucede así con la realidad concreta de la persona. Y, precisamente, la constante denuncia que hace el Galileo es hacia quienes pretenden ser dueños de la ley, imponiendo severos castigos a aquellos que consideraban, desde su cegada y reducida concepción, indignos.

En este contexto, una mujer de Samaria, cuya vida personal se encontraba en ese momento en un estado que necesita de la prudencia, de la empatía y la sensibilidad, se encuentra con Jesús, un judío respetable, pero controversial por la incomodidad que causaba a los“dueños” religiosos y políticos de la zona. La mujer, como era de esperarse, se presenta en una actitud defensiva, pues seguramente ya no estaba dispuesta en recibir un calificativo más. Sin embargo, Jesús, haciendo a un lado los esquemas tan apilados, pone al centro la dignidad de dicha mujer, lo cual propicia que se genere un diálogo y un encuentro entre ambos, un hombre y una mujer.

Vale la pena plantear la siguiente pregunta: ¿qué semejanzas encuentran las estructuras de aquella época, con la estructura eclesial actual? Resulta urgente replantear esa cuestión una y otra vez, con la finalidad de que la mujer encuentre una participación contundente en el rumbo de la Iglesia; que sus decisiones impacten directamente en el núcleo y esencia misma de sus estructuras, pues, ¿no es acaso la Iglesia llamada “esposa” y “madre”?

Fomentemos una Iglesia donde la mujer, los menores y personas vulnerables, puedan encontrar un espacio digno para desarrollar su persona; espacio donde tantos años se les ha cerrado la puerta, negándoles su participación.

Alan Barrio.

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