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Saludo del Santo Padre León XIV a los representantes de Ceprome Latinoamérica

Queridos hermanos y hermanas:

Me alegro de recibirlos esta mañana, a ustedes que vienen de distintos países de América Latina, pero que tienen muy claro un objetivo común: trabajar a fin de que las comunidades eclesiales sean lugares seguros para todos, especialmente los niños, los adolescentes y las personas más vulnerables. Gracias por estar aquí y por realizar esta tarea tan importante.

Quisiera invitarlos a considerar cómo los primeros discípulos desde que se encontraron con Jesucristo quedaron cautivados, y ese momento marcó sus vidas de manera que comenzaron un camino de conversión, hasta el punto de entregarse por El sin reservas. Pero esa experiencia no es algo del pasado: todas las personas estamos llamadas a tener ese encuentro con el Resucitado y la oportunidad de vivir un proceso de identificación con Él. Eso, sin duda se da a través de la evangelización, y aquí es donde tiene lugar su labor: para que haya una verdadera experiencia de amor con el Señor, es necesario que tengamos espacios seguros. El encuentro con Cristo nos marca de manera positiva y nos proyecta a una vida plena de amor y libertad, mientras que sucede todo lo contrario con las situaciones de abuso, provocando heridas traumáticas que condicionan y merman el desarrollo espiritual y humano de la persona.

Es en la advertencia del mismo Señor en la que se funda la misión que ustedes han querido asumir, respondiendo al llamado de Cristo, cuando advierte sobre el cuidado de no ser un motivo de escándalo para los más pequeños (cf. Mt 18,6). En mi reciente viaje apostólico a España, les hablaba a los obispos sobre el dolor de quienes han sido heridos por quienes debían cuidarlos, situaciones ante las que «la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado» (Discurso a los obispos de España, 8 junio 2026). Esta tarea, a pesar de ser principal responsabilidad de quienes somos llamados a ser pastores, es un mandato para todos en la Iglesia, y algunos, como ustedes, la han asumido incluso en el ámbito profesional.

Yo les agradezco y al mismo tiempo los animo a seguir adelante con esta gran labor, fortaleciendo las redes de colaboración entre las Iglesias locales y las instituciones civiles, promoviendo la cultura de la prevención y del cuidado de los más vulnerables. Mi deseo es que todos los espacios en la Iglesia, ya sean físicos o virtuales, sean verdaderamente lugares para el encuentro fecundo con Jesucristo, libres de miedos, sospechas o desconfianzas.

Hermanos y hermanas, los encomiendo al amparo de la Virgen Santísima para que continúen trabajando por este sueño y que, cada vez más, vayan haciendo que toda la comunidad eclesial se involucre en él. Con estos sentimientos, les imparto la Bendición Apostólica, que extiendo a sus familias, amistades y demás seres queridos. Muchas gracias.

Papa León XIV recibe y anima a Ceprome Latinoamérica en su 10º aniversario

El Pontífice agradeció la labor persistente y comprometida de todos los profesionales, que a través de esta organización promueven una cultura del cuidado y de la prevención de abusos en el contexto eclesial. Además, les recordó que su labor favorece la misión evangelizadora de la Iglesia y el encuentro con Jesús, ya que “para que haya una verdadera experiencia de amor con el Señor, es necesario que tengamos espacios seguros”.

Ciudad del Vaticano

Una audiencia especial concedió el Papa León XIV a Ceprome Latinoamérica para celebrar sus diez años de trabajo intenso por promover una cultura del cuidado y de la prevención en la Iglesia. El Santo Padre acogió a 40 miembros y colaboradores de esta organización que en 2016 nació como respuesta de un grupo de católicos a la crisis eclesial suscitada por los abusos a menores y personas vulnerables.

La cita se dio la mañana de este miércoles 17 de julio en la sala contigua al Aula Pablo VI del Vaticano, donde al Papa dirigió un saludo especial de reconocimiento, gratitud y ánimo para quienes constituyen la extensa red de trabajo de Ceprome representada por los presentes, a los que saludó cariñosamente uno a uno.

La importancia de los “espacios seguros”

El Papa León XIV fue muy enfático al abrir su discurso y referirse a uno de los aspectos que hoy favorecen el trabajo de evangelización de la Iglesia: «Para que haya una verdadera experiencia de amor con el Señor, es necesario que tengamos espacios seguros».

León explicó que todas las personas están llamadas a tener un encuentro con Jesucristo, como el que vivieron sus primeros discípulos con él, y precisó que es en dicho contexto que la labor de prevención de Ceprome se hace relevante. «El encuentro con Cristo nos marca de manera positiva y nos proyecta a una vida plena de amor y libertad, mientras que sucede todo lo contrario con las situaciones de abuso, provocando heridas traumáticas que condicionan y merman el desarrollo espiritual y humano de la persona», aseveró el Papa.

Además, citando el diálogo que sostuvo con los obispos españoles en su reciente viaje apostólico, el Pontífice recordó que les habló «sobre el dolor de quienes han sido heridos por quienes debían cuidarlos, situaciones ante las que “la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”». No obstante, el Papa recalcó que esta tarea no recae solamente sobre los obispos, sino que todos los fieles son responsables, y por eso destacó y agradeció el esfuerzo que realizan en toda América Latina tantos profesionales laicos, consagrados y clérigos de Ceprome.

El Papa León concluyó sus palabras animando a los presentes a perseverar en el fortalecimiento de las redes de colaboración entre las Iglesias locales y las instituciones civiles de cada nación, y les expresó que su deseo es “que todos los espacios en la Iglesia, ya sean físicos o virtuales, sean verdaderamente lugares para el encuentro fecundo con Jesucristo, libres de miedos, sospechas o desconfianzas”.

Gratitud al Papa y renovación de la misión

El sacerdote mexicano Daniel Portillo, teólogo y psicólogo, presidente de Ceprome Latinoamérica, agradeció emocionado la acogida y las palabras de aliento del Papa León, y evaluó positivamente esta primera década de existencia de la organización que él mismo ayudó a fundar.

“En un primer momento la Iglesia respondió a la crisis de los abusos solo desde una perspectiva jurídica y psicológica, pero este fenómeno es mucho más complejo y vimos que era necesario un abordaje interdisciplinar. Por eso, integramos progresivamente otras dimensiones que nos han permitido acoger y acompañar a las víctimas de modo más integral en su proceso de sanación. Y no solo eso, sino que llegamos a la convicción de que no bastaba con intervenciones puntuales, sino que era necesario promover una verdadera cultura del cuidado y de la prevención en el contexto eclesial”, sostuvo Portillo.

La abogada argentina María Inés Franck, secretaria de Ceprome, recuerda que al momento de crear esta organización “todos estábamos conmovidos y golpeados por el dolor de tantas víctimas, y eso nos interpeló para ayudar a sanar y a prevenir nuevos abusos y, en consecuencia, favorecer el restablecimiento de la confianza en una Iglesia que ha de ser familia para todos. Lo hicimos y lo hacemos con espíritu filial, buscamos unirnos a la acción de la Iglesia para erradicar cualquier tipo de abuso”.

El desafío de la Inteligencia Artificial

En sus diez años de existencia Ceprome ha formado a más de 15 mil personas en toda América Latina, impartiendo cursos presenciales y a distancia, seminarios y congresos internacionales. Además, ya tienen una colección de quince publicaciones de temáticas como derecho canónico y penal, psicología, psiquiatría, teología pastoral y moral, comunicación con los medios y con las víctimas, ética, informática y mundo digital, siendo este último uno de los asuntos más requeridos por las comunidades eclesiales en los últimos años.

“Todos los días hay nuevas realidades que nos desafían, y actualmente estamos profundizando el amplio mundo de la inteligencia artificial, que está en pleno desarrollo. En nuestros últimos encuentros formativos, expertos de alto nivel nos han ayudado a comprender cómo la IA puede, al mismo tiempo, ser una gran amenaza para niños, niñas y adolescentes, pero también una oportunidad para fortalecer la protección en el ámbito eclesial. Eso sí, es urgente formarse e informarse, y nosotros asumimos ese reto como parte esencial de nuestra misión, es decir, que todos puedan acceder a dicho conocimiento con contenidos de alta calidad”, aseguró Portillo, quien también recordó con gratitud al Papa Francisco, que definió a los miembros de Ceprome Latinoamérica como “Apóstoles de la prevención”.

El Papa León XIV llama a una verdadera conversión en la justicia y a asumir una cultura del cuidado

San José, Costa Rica – 3 de marzo de 2026. En el marco del V Congreso Latinoamericano de CEPROME, que dio inicio este martes en la ciudad de San José bajo el lema “Reparar el daño: entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”, se dio lectura al mensaje enviado por el Santo Padre, Papa León XIV, quien ha querido acompañar espiritualmente este encuentro que reúne a representantes eclesiales, especialistas y agentes pastorales comprometidos con la cultura del cuidado en América Latina.

El mensaje pontificio fue leído por Mons. Mark Gerard Miles, Nuncio Apostólico en Costa Rica, quien transmitió la cercanía del Santo Padre a los participantes y subrayó la importancia de este proceso para la Iglesia en la región.

En su mensaje, fechado en el Vaticano el 6 de enero de 2026, el Pontífice afirmó que este camino toca “una de las heridas más profundas y dolorosas del Cuerpo de Cristo” y lo presentó como un signo auténtico de renovación y un compromiso concreto con todas las víctimas y con la misma Iglesia.

El Santo Padre fue enfático al señalar que la reparación no puede reducirse a un cumplimiento meramente formal de normas y procedimientos. “Exige, por el contrario, una verdadera conversión en la justicia: personal, pastoral e institucional”, afirmó. En este sentido, recordó que los responsables de las Iglesias locales tienen una responsabilidad “particular e indelegable”, pues están llamados no solo a garantizar estructuras adecuadas, sino a asumir en primera persona una cultura del cuidado capaz de prevenir el abuso, escuchar a las víctimas y dar testimonio de la ternura de Cristo, “transformando las heridas en rendijas de esperanza”.

Asimismo, destacó que las lecciones aprendidas en los últimos años han mostrado que, cuando obispos y superiores mayores integran la prevención como parte esencial de su ministerio, la Iglesia se vuelve “más creíble, más humana y evangélica”. Reconoció el papel de CEPROME no solo como centro de formación, sino como espacio de “convergencia eclesial” para acompañar a las Iglesias particulares en un proceso continuo de maduración institucional.

El Papa León XIV agradeció de manera especial a la Conferencia Episcopal de Costa Rica por acoger este Congreso y por la participación activa de representantes de sus diócesis, ofreciendo “un valioso testimonio de comunión, corresponsabilidad y cercanía pastoral”.

También subrayó la importancia de la colaboración con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño y la Confederación Latinoamericana de Religiosos, indicando que solo uniendo la responsabilidad pastoral de los obispos, la riqueza carismática de la vida consagrada y las competencias interdisciplinarias será posible construir respuestas verdaderamente inculturadas, sostenibles y orientadas al bien integral de las personas.

De manera particular, el Pontífice insistió en que la escucha a las víctimas no es un gesto opcional, sino “un acto de justicia y de verdad”. De esa escucha —señaló— brotan políticas creíbles, procesos integrales de reparación, estructuras de responsabilidad y mecanismos de rendición de cuentas. La reparación, añadió, “no puede separarse ni de la misericordia ni del respeto a la ley, pero tampoco reducirse solo a ellos. Requiere una visión eclesial clara, fundada en la verdad, la asunción de responsabilidades y el acompañamiento perseverante en el tiempo”.

El Santo Padre definió este itinerario como “un camino exigente, que reclama el valor de tomar decisiones audaces, valientes y sostenidas con constancia”, animando a los participantes a perseverar sin desanimarse ante las dificultades.

Finalmente, encomendó los trabajos del Congreso al Espíritu Santo y pidió la intercesión de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica, para que acompañe “este camino de cuidado y de renovación”.

El V Congreso Latinoamericano de CEPROME reúne a 500 líderes eclesiales, académicos y agentes pastorales de distintos 21 países del continente americano y europeo, consolidándose como un espacio de reflexión, formación y articulación regional para fortalecer una cultura del buen trato, la prevención y la reparación en la Iglesia.

Mensaje del Santo Padre a los participantes en el IV Congreso Latinoamericano – Perú 2025

Estimados hermanos:


Por medio de este mensaje quiero unirme a todos los que participan en el IV Congreso Latinoamericano
promovido por el CEPROME y la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, bajo el título
«Inteligencia artificial y abusos sexuales: un nuevo desafío para la prevención», pidiendo a Dios que sostenga
todos los esfuerzos encaminados a extirpar de la sociedad ese cáncer y, en particular, bendiga la iniciativa
que promueven y los frutos que está llamada a dar.


El tema que han elegido es el de la Inteligencia Artificial que, como un sunami, ha revolucionado las ya de por
sí siempre novedosas realidades de internet. Para un sacerdote anciano, las componentes técnicas de estos
temas pueden resultar arduas de comprender y es difícil estar actualizado concretamente sobre cada uno
de los avances en este universo paralelo al que hemos dado en llamar la red. Sin embargo, la verdad, la
Verdad con mayúscula, que es Jesucristo, siempre será actual, por ende, válida para la reflexión sobre
cualquier argumento que se nos presenta como nuevo.


De las muchas cuestiones que podrían suscitarse sobre la Inteligencia Artificial, y que ciertamente durante
sus trabajos abordarán de forma más sistemática, se me ocurre una que me permito presentar: la de la
responsabilidad. Ustedes saben que el uso de internet crea la sensación de impunidad, como si una gran
distancia nos separase de lo que ocurre, mientras lo observamos desde una lejana ventana. Por más que las
circunstancias son muy distintas, esta fragilidad humana no ha cambiado mucho. Adán y Eva ya probaron a
descargar la propia falta en quien les había tentado y de forma todavía más grave el rey David se esforzó en
hacer desaparecer las huellas de su delito, hasta el punto de cometer un crimen todavía más horrible.
Alejarnos de nuestra responsabilidad no es cosa nueva.


En el caso de la Inteligencia Artificial, esta pretendida impunidad asciende de grado, pues de la mera visión,
trasmisión o recopilación de materiales inapropiados, se pasa a la creación de material “nuevo”, sintético. El
no haber sido nuestra mano a producir esos materiales podría crear la falsa ilusión de que no somos nosotros
a “hacer” algo vergonzoso: a agredir a una persona, a robar una imagen, a usar un concepto o una idea de
otro, a exponer algo íntimo que debía quedar en la esfera privada de la persona. Pero, no es cierto, la máquina
sigue nuestras órdenes, ejecuta, no toma las decisiones, sino en tanto que está programada para ello. Y, del
mismo modo que nosotros conocemos el riesgo que corremos al subirnos a un coche de gran potencia si
pisamos el acelerador o invadimos el carril en sentido contrario, el uso de estas tecnologías puede acarrear
daños. Daño para aquellos que viendo lo que hemos producido lo quieran emular; daño a causa del enorme
flujo de materiales inadecuados que contaminan el entorno; daño en la dificultad que encuentran las
autoridades para discernir entre material real y sintético en orden de velar por la seguridad de las posibles
víctimas, etc. De estos daños deben responder, en el marco de la propia responsabilidad, tanto quien usa tal
máquina como quién la diseñó para que fuese segura.


La Escritura nos puede iluminar en cómo responder a estos desafíos, precisamente en el episodio antes
referido de David, cuando el profeta Natán recrimina al rey su pecado (cf. 2 S 12,9). En primer lugar, dando voz
a Dios y a las víctimas que a Él imploran, de modo que se tome conciencia del daño que se está produciendo.
En segundo lugar, desvelar la mentira que supone el escudarnos en la tecnología para descargar nuestra
conciencia, requiriendo a los individuos, a los diseñadores de estas tecnologías y a las autoridades
competentes, que se impongan límites y normas claras, concretamente evaluables, que permitan perseguir
su uso nocivo o delictivo.


Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí.


Roma, San Juan de Letrán, 13 de enero de 2025

Informe al término de la gestión como director del Dr. Daniel Portillo al Consejo Latinoamericano

Roma, Italia a 25 de septiembre de 2023

Querida familia de CEPROME:

En el marco del primer diplomado latinoamericano sobre la prevención del abuso celebrado en la Ciudad de México el 30 de julio de 2019, la Dra. Patricia Espinosa Hernández (México), la Lic. María Inés Franck (Argentina), la Dra. Ilva Myriam Hoyos Castañeda (Colombia), el Dr. Luis Ernesto Rodríguez y Rodríguez (El Salvador), el Lic. César Henríquez (El Salvador, quien declinó su participación de la naciente asociación) y un servidor, manifestamos nuestro deseo de crear un proyecto que uniera los esfuerzos de prevención del abuso en América Latina. En aquella primera reunión nació el Consejo Latinoamericano del Centro de Investigación y Formación para la Protección de Menores con los cinco miembros fundadores, quienes nos encomendaron a la Lic. María Inés Franck y a un servidor la secretaría y la dirección del Consejo, respectivamente.

En dicha reunión, se habló sobre la necesidad de apoyar a las Iglesias nacionales para establecer políticas de prevención en toda América Latina a través de un equipo itinerante, con sentido de eclesialidad. Este equipo estaría compuesto por expertos en distintas disciplinas, con representación de los diversos estados de vida en la Iglesia, así como expertos de los países y en colaboración con distintos centros académicos de la región. Dentro del acta constitutiva se estableció que el consejo tendría un número no inferior a siete ni superior a doce personas, y que se comprometería a reunirse presencialmente al menos una vez al año.

Del 6-8 de noviembre de 2019 se realizó el primer congreso latinoamericano sobre la prevención del abuso de menores en la Iglesia Católica en las instalaciones de la Universidad Pontificia de México. El evento reunió a más de 400 delegados de 15 países latinoamericanos. Dentro de los ponentes de este encuentro estuvieron los cardenales Blaise Cupich, arzobispo de Chicago y Carlos Aguiar Retes, arzobispo de México. Asimismo, tuvimos la dicha de que nos acompañaran Mons. Charles Scicluna, Arzobispo de Malta; Mons. Franco Coppola, el entonces Nuncio apostólico de México; Mons. Luis Manuel Herrera, miembro de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores; Dr. Hans Zollner, director del entonces Centre for Child Protection; Dr. Amedeo Cencini, profesor de la Pontificia Universidad Salesiana; Lic. Juan Carlos Cruz, colaborador de la Fundación para la Confianza. Este primer encuentro regional concluyó el 8 de noviembre con la firma del acta de intención fundacional del Consejo Latinoamericano de CEPROME teniendo como testigos de honor al Cardenal Blase Cupich y a Monseñor Charles Scicluna. Quisiera agradecer a la Lic. Patricia Mateos por todo el apoyo en la logística de este importante evento.

Durante los primeros meses de 2020 realizamos la segunda edición del Diplomado Latinoamericano sobre la prevención del abuso contando con la participación de 150 personas. Durante la clausura del Diplomado, el 22 de febrero el papa Francisco dirigió un video mensaje donde nos dijo: “Ustedes se llaman apóstoles de la prevención: CEPROME… Sé que están luchando por todas partes para prevenir”. Al término de su mensaje decía: “Sigan trabajando, van a ser incomprendidos, les van a decir que pierden el tiempo, los van a amenazar… Sean prudentes, cuídense, pero sigan siendo valientes y trabajen. Prevenir los abusos de niños, prevenir los abusos de la gente que está disminuida por su situación social o por enfermedad es un acto de amor muy grande. ¡Sigan adelante!”

Al finalizar la segunda versión del diplomado tuvimos la bendición de contar con nuevos miembros: la Lic. Susana Inch Sainz (Bolivia), Lic. Angélica Pilar Ramírez (Chile), Fray Francisco Javier Acero (Costa Rica) y la Hermana María Clara Vieira (Venezuela). Posteriormente, el 30 de septiembre de 2020, contamos con la valiosa presencia de la Lic. María Angelina Luna Pastore (Paraguay) y a partir del 14 de enero de 2021 con la Dra. Eliane de Carli (Brasil). El 26 de febrero de 2022 la Hermana María Clara Vieira decidió, por cuestiones pastorales y personales, retirarse del consejo. Por ello, el Consejo se encuentra constituido hasta este momento por diez miembros: cinco fundadores y cinco miembros honorarios de ocho países latinoamericanos.

Al poco tiempo de nuestra gestión llegó la dolorosa pandemia mundial de COVID-19. Con ella, nuestros planes presenciales se frustraron, pero la situación sanitaria emergente hizo que nuestra creatividad y nuestro deseo de servir a la Iglesia de América Latina traspasara nuestra incapacidad de presencialidad. Nos abrimos a la virtualidad y, con ello, llegaron mejores oportunidades. Desde el inicio de la pandemia hasta este momento hemos realizado una formación de 38 diplomados virtuales.  En ellos hemos podido formar a 4.963 personas: laicos, religiosas, religiosos, sacerdotes y obispos. Además, se pudieron realizar 4 webinars para 12.945 personas. Se llevó a cabo la primera versión de un máster en prevención con la suma de los créditos a través de la formación continua que las personas realizaron durante un largo periodo. La conformación de los distintos diplomados virtuales nos hizo afrontar desafíos de temáticas de actualidad y nos llevó a tomar la decisión de establecer una dirección de formación. Así fue como CEPROME se caracterizó por ser la institución que fomenta la formación permanente de todas las personas que trabajamos en el área de prevención en la Iglesia. Esta labor ha estado a cargo hasta este momento por la Dra. Patricia Espinosa con apoyo operativo y de promoción a cargo de la Lic. Virginia Manjarrez y, actualmente, de la Lic. Carolina Martínez. Les agradezco por la dirección y la gestión operativa en esta fundamental área de la formación.

Desde nuestro nacimiento como entidad latinoamericana ha sido fundamental el establecimiento de toda la base jurídica para hacer de CEPROME una institución formal. Además del acta constitutiva, firmada por los miembros fundadores el 30 de julio de 2019 en la Ciudad de México, se ha realizado un proceso formal de la escrituración de CEPROME. Actualmente, estamos constituidos como Asociación Civil desde el 13 de octubre de 2020 en la notaría 266 de la Ciudad de México ante el notario Lic. Pedro Cortina Latapí. Posteriormente, se realizó una reforma de los estatutos sociales y el nombramiento de los nuevos integrantes del consejo el día 05 de septiembre de 2022.

El 21 de diciembre de 2020 realizamos el registro de la marca y logo de “CEPROME Latinoamérica” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial a través de la Propiedad Intelectual de Panamericana de Patentes y Marcas con el apoyo del Lic. Humberto López Ávila. El próximo 11 de diciembre de 2023 debemos presentar una declaración de uso y presentar la solicitud de renovación que se nos otorgará hasta el 06 de octubre de 2030.

Con la asesoría del equipo a cargo del Lic. Alejandro Ibarrola y la gestión del C.P. Alfredo Valles se realizó, desde el 13 de octubre de 2020, el registro federal de contribuyentes ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Asimismo, se creó la cuenta bancaria con personalidad moral del Centro de Investigación y Formación de Protección al Menor AC en el banco Santander de México, misma cuenta en donde se realizan directamente los depósitos de las donaciones realizadas hacia CEPROME. La administración, desde el inicio, ha estado a cargo del C.P. Alfredo Valles, y, la supervisión y asesoría fiscal, a cargo del Lic. Alejandro Ibarrola junto con su equipo de colaboradores y expertos. En este momento nos encontramos en la posibilidad de cambiar fiscalmente de un título 2 al título 3; ello favorecería la recepción de donativos de todo tipo de empresas y nos permitiría quedar excluidos de los impuestos por los ingresos recibidos. Agradezco infinitamente la gestión y el servicio que han ofrecido el Lic. Alejandro Ibarrola y el C.P. Alfredo Valles en la cuestión administrativa y en la revisión de transparencia que debe caracterizar a nuestra institución. Además, agradezco todo el apoyo jurídico de los miembros que han apoyado para la revisión de los documentos, especialmente el de la Dra. Ilva Myriam Hoyos, la Lic. María Inés Franck y la Lic. María Angelina Luna.

Debido a la continua expansión de CEPROME en la región latinoamericana se evidenció la necesidad de establecer un Departamento de Acuerdos, que sería nuestro contacto institucional para la firma de convenios con otras instituciones universitarias, asociaciones civiles y organismos que trabajan bajo nuestros mismos objetivos en la prevención del abuso. Sorprendentemente, muchas instituciones han querido ser parte de esta red y al momento se han podido firmar 40 convenios con distintas instituciones de 12 países de América Latina y Europa. Destaco la reciente firma del convenio con la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL), que reúne a más de 100 universidades en toda la región; además, estamos en los últimos trámites para firmar con la Red de Universidades Católicas de América Central (RUCAC). Estoy muy agradecido por el destacado y dinámico servicio que ha realizado la Lic. María Angelina Luna en esta labor.

Hace aproximadamente dos años comenzamos el diálogo con ADVENIAT sobre la necesaria gestión institucional que deberíamos ofrecer a las distintas entidades latinoamericanas que reciben apoyos de esta institución para la creación y revisión de políticas de prevención. ADVENIAT planteó el mes de septiembre 2023 como límite para exigir a todas las instituciones que reciben alguna donación la entrega y publicación de protocolos actualizados y la persona referente en la admisión de casos de abuso. A partir de una iniciativa y diseño original creado por la Lic. María Inés Franck, se obtuvo el apoyo de ADVENIAT para plasmarlo en un software específico que permitiera ofrecer un servicio de consultoría y asesoramiento institucional basado en un enfoque de derechos y de prevención de riesgos, para el desarrollo y monitoreo de la implementación de una cultura del cuidado y la protección en ambientes eclesiales. Adaptado para asesorar a las diócesis, institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica y demás obras apostólicas particulares. Al mismo tiempo, con el apoyo económico del gobierno alemán, pudimos contar con la Lic. Juliana Schulte-Wieschen a tiempo completo para apoyar este objetivo. Nos encontramos en la fase final de ese proyecto, creado con una empresa argentina, y deseamos que esta iniciativa sea de gran ayuda a nuestra Iglesia. Muchas gracias a la Lic. María Inés Franck por esta iniciativa y a la Lic. Juliana Schulte-Wieschen por el deseo de apoyar esta labor.

Otro de los pilares que da identidad a nuestra misión en CEPROME es la investigación. Hoy en día contamos con la más grande serie de publicaciones de libros sobre la prevención en la Iglesia, reuniendo a diferentes autores y teniendo el convenio con tres editoriales distintas: PPC, Buena Prensa y Sal Terrae. Hasta la fecha se han publicado dieciocho títulos y se está trabajando, junto con la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, en la última obra, que verá la luz antes de diciembre 2023, sobre los derechos de las víctimas. Agradezco enormemente la confianza que las editoriales han depositado en nosotros, así como la colaboración intelectual de los autores y el apoyo de nuestros lectores.

Además de las publicaciones, ha sido fundamental la creación de un Departamento de Investigación, a cargo de la Dra. Ilva Myriam Hoyos. Este departamento tiene como finalidad desarrollar la actividad investigadora de CEPROME junto con las entidades que se vinculen a los proyectos elaborados y presentados por la comunidad académica internacional. Durante este último periodo hemos podido contactar, sea de manera personal como virtual, con algunos de los directores de investigación de nuestras universidades aliadas, con el deseo de trabajar dos líneas de investigación que consideramos fundamentales: “Migración e infancia” y, también, “La prevención del abuso en línea”. Se han llevado a cabo varias reuniones junto con la Lic. Silvia Correa y algunos miembros de instituciones universitarias con la finalidad de avanzar en este importante proyecto. Agradezco profundamente la labor que hasta el día de hoy ha realizado la Dra. Ilva Myriam Hoyos junto con el apoyo de la Lic. Silvia Correa Ávila.

Ahora bien, siendo conscientes de que la migración en la niñez es un fenómeno social en incremento en nuestro territorio regional, donde los menores migrantes deben huir porque sus lugares de origen no son un espacio seguro para ellos, buscamos contribuir al fortalecimiento de los espacios, evidenciar las necesidades y riesgos de abuso para construir espacios interinstitucionales que acompañen, formen y protejan a la niñez en movilidad. Se creó a partir del 16 de marzo de 2023 un Departamento de Migración e Infancia a cargo del Dr. Luis Ernesto Rodríguez y de la coordinación de la Lic. Silvia Correa. La finalidad de este departamento es la de articular espacios de diálogo creando redes con las instituciones que trabajan la movilidad humana; formar espacios que fortalezcan el conocimiento sobre esta realidad y que aporten estrategias para la atención de esta población vulnerable; construir aprendizajes y generar manuales de buenas prácticas en la atención a los menores no acompañados; y, por último, garantizar la disminución de riesgos de abuso. Gracias al Dr. Luis Ernesto Rodríguez y a la Lic. Silvia Correa por la labor iniciada desde entonces.

CEPROME LATINOAMERICA, a través de la labor de sus miembros, ha tenido también una fructífera misión. Quisiera subrayar la segunda edición del Congreso Latinoamericano celebrado en Paraguay del 14 al 16 de marzo de 2023, realizado en comunión con la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, bajo el lema: “Atender, informar y comunicar. Claves para una gestión eficaz en los procesos de abuso sexual”. Dicho evento se inauguró con un mensaje enviado directamente por el Papa Francisco a los más de 475 líderes y representantes religiosos de 21 países de América Latina y Europa. En su discurso, el Santo Padre señalaba cómo “este mismo Congreso es una expresión más del deseo de cambio en nuestra Iglesia. También es una expresión del proceso sinodal de encuentro, escucha, reflexión y ayuda mutua mientras buscamos implementar y medir nuestro compromiso de prevenir el abuso en nuestra Iglesia”. De frente a las realidades de los otros continentes, nuestros congresos son los únicos espacios que a nivel mundial han convocado a todos los miembros que colaboran en esta misión dentro de una misma región. Este esfuerzo va propiciando el contacto con las personas y el necesario intercambio que nos permite seguir construyendo alianzas. Nuestro más sincero agradecimiento a la Lic. María Angelina Luna, al Lic. Diego Doldán y a la Lic. Virginia Manjarrez por la coordinación de este magno evento. Como podrán recordar, durante la clausura, se dio a conocer la siguiente sede: Panamá, en marzo de 2024.

Por otro lado, del 18 al 20 de julio se realizó en la Ciudad de México, como parte del convenio con la Universidad Católica Lumen Gentium y la coordinación de Mons. Javier Acero y la Dra. Patricia Espinosa, el primer congreso de acompañamiento formativo en situaciones de trauma y abuso. El evento contó con la participación de más de doscientos participantes de once países de América Latina. Agradezco a Mons. Javier Acero por esta importante iniciativa. De la misma manera, en el ámbito de la formación, en quince de las veintidós conferencias episcopales de América Latina se han llevado a cabo diversos seminarios durante estos cuatro años, con la participación de los distintos miembros del Consejo. Les agradezco y felicito por esta itinerante misión.

Otra de las líneas de trabajo fundamentales durante estos cuatro años ha sido la construcción de redes con las instituciones hermanas que trabajan en ámbitos de prevención. Hemos establecido una fuerte conexión con la Pontificia Comisión para la Protección de Menores. Cinco de los miembros del Consejo fueron sugeridos para ser miembros de la nueva comisión. Actualmente, cuatro personas del Consejo trabajamos directamente en la Pontificia Comisión para la Protección de menores: la Dra. Patricia Espinosa, nombrada miembro de la comisión; la Lic. María Inés Franck, como directora de políticas de prevención; la Dra. Eliane de Carli, como asesora regional para el Brasil; y un servidor, como experto regional de América. Al mismo tiempo, se ha hecho más cercana la relación con la CLAR, a través de la colaboración de la Dra. Ilva Myriam Hoyos quien colabora como profesora dentro del diplomado de formación que se realiza en Bogotá. Finalmente, también, la Dra. Patricia Espinosa y un servidor hemos llevado a cabo un encuentro personal con los directivos del CELAM, dialogando sobre la posibilidad de realizar esfuerzos conjuntos.

Desde el inicio de CEPROME, el canal de comunicación a través de la creación y mantenimiento de la página de internet, así como un diseño institucional de CEPROME, ha estado a cargo del Arq. Ricardo Pérez. Él, junto con la Lic. Virginia Manjarrez, han creado la revista semestral “Prevención en Movimiento”, que constituye un informe semestral de nuestras actividades y un canal de comunicación con nuestra población específica. Actualmente, se mantiene la comunicación con nuestro público concreto a través de las redes sociales y los 39 chats de whatsapp coordinados por la Lic. Carolina Martínez. Les agradezco profundamente a Ricardo, Virginia y Carolina por esta creativa iniciativa que mantiene un canal permanentemente abierto de comunicación a través de la página y sus redes sociales.

A partir de marzo de 2023 se estableció un Departamento de Contacto con Víctimas de Abuso Sexual y Supervivientes, como un canal directo de comunicación y atención por parte del Consejo. Dicha iniciativa está a cargo de la Lic. Angélica Pilar Ramírez, a quien agradezco haya aceptado este cargo.

Quisiera expresar un particular agradecimiento a la secretaría, que, en manos de la Lic. María Inés Franck, ha hecho posible la agilidad de muchas iniciativas realizadas en CEPROME. Gracias, Inés, por todo tu apoyo y tu cercanía, por la pasión que manifiestas en todo aquello que haces. Gracias por tu servicio al Consejo como secretaria durante estos cuatro años que han sido pieza clave para que mucho de lo mencionado pudiera ser posible. Muchas gracias también a la Lic. Virginia Manjarrez, la asistente de dirección, por la pronta disposición, por tu cariño a la misión y por todo lo que operativamente ha funcionado a través de ti. Ambas han sido fundamentales en la operatividad y en la conectividad del Consejo con el equipo de CEPROME.

Quisiera además agradecer a la Conferencia del Episcopado Americano, especialmente al Subcomité de Obispos para la Iglesia en América Latina y al equipo de proyectos continentales de ADVENIAT de la Conferencia del Episcopado Alemán, por el patrocinio que nos han ofrecido en todas nuestras actividades. Les reiteramos nuestra oración y nuestra gratitud por todo el apoyo económico que han mostrado, ayudando a las Iglesias particulares en América Latina.

Ahora sólo me resta agradecerles y reconocer a cada uno de ustedes por el trabajo realizado, por el cariño y la pasión que han puesto en esta misión que el Señor nos ha encomendado. Al finalizar mi servicio como director no puede haber otra palabra que sea la de gratitud por todo lo vivido a lo largo de estos años, por las personas, las mediaciones, las oportunidades y las circunstancias en donde Dios se nos hizo presente y compartió con nosotros esta misión; también por las dificultades que nos han hecho más fuertes y unidos como una familia. También quisiera expresar una palabra de perdón, por los errores y omisiones, así como las faltas cometidas hacia ustedes.

A Dios toda la Gloria y a ustedes todo mi agradecimiento, porque nada de esto hubiera sido posible sin ustedes. Es una bendición de CEPROME contar con un equipo como el nuestro, quizá podría decir que esta es nuestra mayor fortaleza. Deseo de corazón que nuestra pasión por esta misión sea cada vez más grande, aunque los desafíos sean así también de grandes.

Dios les bendiga y les devuelva el ciento por uno de todo lo que han hecho por los más heridos y vulnerables en América Latina.

 

Dr. Daniel Portillo Trevizo

 

Fecunda Asamblea de Ceprome Latinoamérica en Roma

Los miembros de esta organización dedicada a la prevención de los abusos sexuales a menores en la Iglesia se encontraron con el Papa Francisco, renovaron la directiva de la institución y firmaron diversos convenios de cooperación con otras entidades.

Roma, 28 de septiembre de 2023

Tres días de intensas labores en Roma, Italia, llevaron a cabo más de 20 miembros y colaboradores del Consejo Latinoamericano de Ceprome (Centro de investigación y formación interdisciplinar para la protección del menor). Llegados desde Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, El Salvador, México y Paraguay, los expertos en diversas disciplinas que colaboran a la prevención del abuso sexual en la Iglesia, participaron entre el 25 y 27 de septiembre en la Asamblea anual de esta institución fundada en 2019.

El Papa Francisco recibió en su despacho personal a todos los participantes el lunes 25 de septiembre, y les agradeció y bendijo la tarea que llevan adelante. Además, valoró la colaboración permanente de Ceprome con la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, entidad vaticana con la cual comparten la misma misión y cuyo presidente es el cardenal Sean O’Malley, arzobispo de Boston, Estados Unidos.

Durante la audiencia privada, junto con alentar su trabajo, el Pontífice manifestó su preocupación por la pornografía infantil, un flagelo que afecta a miles de menores en el mundo, y que Ceprome también busca combatir.

Escucha activa de sobrevivientes

Durante la Asamblea hubo espacio para la oración y la reflexión. Los miembros de Ceprome celebraron una eucaristía en la Basílica de San Pedro el domingo 24 de septiembre, presidida por el cardenal O’Malley. Ese momento de recogimiento y fe también los dispuso para acoger compasivamente en los días sucesivos los testimonios de diversos sobrevivientes de abusos sexuales en el contexto eclesial.

Así, pudieron conocer de primera fuente las dolorosas historias de cinco víctimas que, tras años de haber sufrido los ataques, continúan haciendo un camino de sanación y de búsqueda de justicia. Todos quienes colaboran en Ceprome acompañan cotidianamente a víctimas, pero pese a ello manifestaron, una vez más, la necesidad de escuchar activamente a los sobrevivientes. Esto les permite realizar mejor su labor y, sobre todo, impacta positivamente en quienes han sufrido este drama.

Reestructuración y renovación de la directiva

Con el fin de ofrecer un servicio más eficaz a todas las entidades eclesiales de América Latina, parte importante de la Asamblea se concentró en pensar una estructura organizacional más ágil y coordinada. Es por eso que se constituyeron siete consejos de trabajo.

Además, en el contexto de esta Asamblea anual, Ceprome renovó su directiva institucional al cumplirse los cuatro años estipulados para el mandato de su director, el sacerdote Daniel Portillo Trevizo, quien continuará activamente involucrado en la organización y cuyo trabajo incansable fue reconocido con enorme gratitud. En su reemplazo fue elegida la argentina María Inés Franck, y como secretaria, la colombiana Ilva Miriam Hoyos, ambas abogadas con amplia experiencia en la prevención del abuso y en la protección de los más vulnerables.

Convenios amplían la formación en prevención

Profundizando los esfuerzos de colaboración entre Ceprome y una gran cantidad de instituciones académicas, durante la Asamblea se firmaron dos nuevos convenios. El primero de ellos fue con la Pontificia Universidad Antonianum de Roma, entidad académica de la congregación de los Frailes Menores Franciscanos, con sedes en Venecia (Italia), Jerusalén (Israel) y Murcia (España).

Además, ante la presencia de la Embajadora de Argentina, S.E. María Fernanda Silva, se estableció un acuerdo de cooperación con la fundación Grooming Argentina, entidad que funciona a nivel latinoamericano, dedicada a prevenir y crear conciencia respecto del acoso sexual a niños, niñas y adolescentes a través de medios digitales.

Libro sobre transparencia y secreto

El sábado 23 de septiembre, y a modo de preparar la Asamblea, se lanzó en Roma el libro “Transparencia y Secreto en la Iglesia”, escrito por los sacerdotes Jordi Pujol y Rolando Montes de Oca. El texto se centra en la tensión permanente entre el derecho a la información y la prudencia con que se ha de actuar a nivel eclesial, sin jamás caer en el ocultamiento.

Esta obra, publicada por la editorial PPC, viene a engrosar una ya abultada colección de volúmenes de Ceprome, que se acercan a la realidad de los abusos en la Iglesia desde diversas disciplinas, dando claves desde los ámbitos canónico, pastoral, psicológico, jurídico, comunicacional y formativo, entre otros

Prevención en movimiento 2022 – Informe semestral Ceprome

En el marco de la conmemoración del día de los Santos Inocentes recordemos que como miembros de la Iglesia compartimos una gran responsabilidad en el cuidado y protección de los menores.
Este año, los miembros del Consejo de Ceprome Latinoamérica hicimos una recopilación del trabajo realizado a nivel Latinoamérica.
Agradecemos la participación de cada uno de los #ApóstolesDeLaPrevención que desde donde se encuentran, suman esfuerzos por una Iglesia libre de abusos y ambientes seguros para todos.

#PrevenciónNuestroCompromiso

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Creación del nuevo Instituto de Antropología y estudios interdisciplinares sobre la dignidad humana y el cuidado de las personas vulnerables

SOBREVIVIENTE DE ABUSOS PIDE A LAICOS Y SACERDOTES ACOGER A VÍCTIMAS COMO CRISTO LO HARÍA

Una joven sobreviviente de abusos sexuales a manos de un sacerdote mexicano alienta a laicos y sacerdotes a acoger con misericordia, escucha y apertura a las víctimas que denuncian casos, tal como lo haría Jesucristo.

Érika Zúñiga tiene hoy 29 años y sufrió los abusos de un sacerdote aproximadamente desde los 7 a los 14 años. Hoy se considera ya no una víctima sino una sobreviviente y, mediante su testimonio, se empeña en ayudar a otras personas que han pasado por una situación similar tras haberse capacitado en el Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la protección del menor (CEPROME), de la Universidad Pontificia de México.

En diálogo con ACI Prensa, Érika recuerda que no fue hasta sus 17 años, en 2009, que tomó conciencia de lo que había sufrido.

La primera persona a quien decidió contarle lo que había sucedido fue su madre. “Algo que  me ayudó mucho es que mi mamá jamás dudó de mí. En cuanto yo le dije lo que pasó, ella se rompió en llanto y me dijo que todo iba a estar bien. Nunca me cuestionó ‘¿estás segura? o, ¿no te estás confundiendo?’”.

“En cuanto yo le dije, ella lo creyó. Eso fue algo que a mí me ayudó bastante. Sin embargo, no fue la misma respuesta la que obtuve de parte del obispo de mi diócesis quien fue la persona a la que recurrí para pedir ayuda”, recuerda.

La revictimización a manos de un obispo

Cuando junto a su madre lleva el caso ante el obispo de su diócesis, Érika señala: “En ningún momento vi interés hacia mi persona. Dijo que supuestamente se tenían que recibir tres casos de abusos cometidos por el mismo sacerdote para poder actuar. Cosa que no era real, no existía esto en ningún código de derecho canónico”.

Pero otra frase tendría un impacto aún más doloroso para Érika. “Él citó una parte del Evangelio en donde dice que debía ser astuta como las serpientes, pero suave como las palomas. La verdad, no entendía a qué se refería. Y cuando pregunté, me dijo que porque yo era muy bella y tenía que tener cuidado”, recuerda.

“Cuando me dice eso yo lo que siento es vergüenza, porque pienso ‘entonces yo tengo la culpa’. Y fue el inicio de un proceso de revictimización bastante duro”, añade.

Ese decepcionante encuentro con su obispo la llevó a prometerse que jamás volvería a buscar apoyo de parte de la Iglesia. “Prometí buscar por mí misma estar bien, buscar terapia psicológica, buscar la forma de salir adelante”.

No sería hasta que viajó en 2014 a Roma, con ocasión de la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII, que se le presentaría la oportunidad de encontrar justicia en el seno de la Iglesia.

En ese viaje, sin esperarlo ni buscarlo, conoció a un sacerdote que trabajaba en la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede. “Él me abrió las puertas para que yo pudiera exponer mi caso”, señala.

Tras esa acogida, asegura, “sentí bastante esperanza, pensé que cuando se cerraba una puerta se abrían otras”.

“Y creo que este es un mensaje importante que quiero transmitir a otras posibles sobrevivientes que han pasado por lo mismo: siempre hay otras puertas que se abren y que Dios, en su generosidad y en su misericordia, va buscando la manera de acompañarte”, expresa.

El proceso impulsado desde el Vaticano culminó con la dimisión del estado clerical del sacerdote acusado de abuso, pero la revictimización no acabaría. “A raíz de la dimisión, el obispo empieza a decir a los sacerdotes que él (el sacerdote abusador) se retiraba porque estaba enfermo, incluso me tocó asistir a distintas Misas en dónde pedían por su salud física”, indica.

Érika recuerda que “escuchar esto me hacía sentir otro golpe, porque yo sabía que era importante que se supiera la verdad, ya que, aunque él ya no es sacerdote, sigue como civil y uno de mis propósitos de continuar con este proceso era evitar que existieran futuras víctimas, ya no más”.

“Sacerdotes y religiosas que fueron el otro lado de la moneda”

A pesar de lo que ha sufrido, Érika no se ha alejado de la Iglesia Católica ni considera que todos los sacerdotes sean abusadores.

“Estoy en contacto con sacerdotes y religiosas que han sido el otro lado de la moneda, que son para mí siempre un apoyo, una guía. Son para mí personas que están ahí, que me demuestran su cariño genuino”, asegura.

Para ella resulta importante “ver que dentro de la Iglesia no hay solamente sacerdotes que se equivocan y dañan, sino que también hay sacerdotes que han sabido acompañarme”.

Un mensaje a los sacerdotes

Érika expresa que le gustaría invitar a los sacerdotes a que tengan “primero que nada una actitud de empatía, de escucha y misericordia ante la persona que ha sufrido abuso, tratar sobre todo de no juzgar a la persona que está al frente y tratar los casos de manera particular”, alienta.

“Piensen siempre cómo sería Cristo si llega una persona sufriente y doliente. Cómo respondería Él, qué haría, cómo los acogería, en qué se interesaría”, continúa.

A los laicos: No endiosar a los sacerdotes

Al reflexionar sobre el papel que deben tener los laicos frente a las víctimas de abusos a manos de sacerdotes, Érika lamenta que “hay muchas personas que no quieren escuchar, que no quieren darse cuenta que esto es una realidad. Nosotros, como laicos, como Iglesia, hemos cometido el error de endiosar a los sacerdotes, no verlos como humanos y  ponerlos por encima de nosotros mismos”.

“Creo que debe de haber una formación progresiva, que ayude a los laicos a ir aceptando estos temas. Veo que hay una resistencia bastante dura, bastante fuerte y muy notoria tanto en clérigos, como en laicos, hacia el tema”, señala.

“El punto clave por lo pronto es iniciar por tener apertura en el tema. Afortunadamente se ha avanzado y ya hay documentos, literatura, instituciones, centros de formación y comisiones para la protección del menor, que nos ayudan a entender un poco más sobre el tema. Sabemos que muchas familias están sufriendo y nosotros como familia Cristiana debemos acoger, tener apertura y sensibilidad hacia el sufrimiento de otros, interesarnos y no verlo como algo ajeno, se puede hacer mucho, empezando por la oración”, indica.

A los sobrevivientes de abusos: “Hay esperanza”

La joven sobreviviente de abuso sexual manifestó también un mensaje para las víctimas que sufren como ella: “hay esperanza”.

“Pienso que nunca va a ser suficiente para tener un proceso finalizado. Yo sigo en la lucha, es un día a día, pero Cristo ha sufrido conmigo, ha sentido y vivido mi dolor desde su propia flagelación, y también goza a cada paso que doy en mi camino de restauración. Dios es amor y misericordia, y tengo la certeza absoluta de que él, en ningún momento  ha querido este sufrimiento para mí”, asegura.

Érika también subraya que el haber sufrido un abuso sexual “es algo con lo que luchas diario pero no es algo que te define. No somos producto de un abuso, somos personas que estamos sufriendo nuestra historia y que estamos tratando de darle sentido a nuestra vida, aceptando esa historia”.

“Lo que les quisiera decir es que busquen siempre la justicia, que busquen siempre puertas abiertas. Porque siempre que se cierra alguna hay otras que se abren. Que traten siempre de tener su mirada puesta en su bienestar y en el de las otras posibles víctimas que pueden estar alrededor del agresor. No están solos, aunque aún hay mucho que purificar, hay una Iglesia reformándose para atender a su dolor, yo misma lo he experimentado”.

WEBINAR: SE ABORDÓ LA PREVENCIÓN COMO COMPROMISO Y RESPONSABILIDAD DE TODOS

Este 31 de julio se desarrolló el seminario “La prevención del abuso en la Iglesia latinoamericana”, un esfuerzo coordinado por CEPROME y el Vatican Safeguarding Taskforce, en alianza con el CCP, el CELAM, la CLAR, diferentes Conferencias Episcopales y grupos de investigación de América Latina que se ocupan de analizar los temas relacionados con el abuso sexual de niños, niñas, adolescente y adultos vulnerables.

La prevención del abuso sexual en la Iglesia latinoamericana es el tema que abordaron, desde una mirada interdisciplinaria, los expositores del Seminario Web que se realizó este viernes 31 de julio a las 10:00 am (Hora de Chile continental) vía Zoom y Facebook Live. Este webinar es un esfuerzo coordinado por CEPROME, el Vatican Safeguarding Taskforce, en alianza con el CCP, el CELAM, la CLAR, diferentes Conferencias Episcopales y grupos de investigación de América Latina que se ocupan de analizar los temas relacionados con el abuso sexual de niños, niñas, adolescente y adultos vulnerables.

El seminario fue dividido en cuatro módulos, partiendo con las intervenciones del arzobispo de Malta, Charles Scilcluna y el sacerdote jesuita, Hans Zollner. Mons. Scicluna destacó la importancia de la escucha empática de las personas que han sido víctimas de abuso, esto implica “la posibilidad de comprender no solo el sufrimiento de la víctima, sino también el sufrimiento con la víctima”. (…) “La experiencia que tuve, personalmente, cuando conocí a tantas víctimas de abuso sexual, siempre me ha dejado una señal profunda en mi alma, como pastor, como sacerdote, pero también como hombre. Debemos escuchar a la víctima porque podemos entender cuan grande es el trauma y cuan grande es el flagelo del abuso sexual. Escuchar a la víctima nos cambia a medida que escuchamos”, señaló.

El padre Zollner, por su parte, profundizó en la necesidad de generar un cambio espiritual a partir de los casos de abuso sexual cometidos por clérigos. Para avanzar en este sentido, planteó dos preguntas, desde su punto de vista, indispensables “¿Estamos realmente arrepentidos?, ¿Estamos dispuestos a pagar la reparación justa?”. La centralidad de estos cuestionamientos se basa en la comprensión de la fe católica comunitaria, en la que todos realmente nos sentimos responsables de lo ocurrido. Al igual que Mons. Scicluna, Zollner también valoró la escucha de las víctimas: “No escuchando a las víctimas, no hemos escuchado a nuestro Señor que ha sufrido con ellas”.

En el segundo módulo participaron el trabajador social laico, Andrew Azzopardi y el padre Jordi Bertomeu. Andrew Azzopardi se refirió a la necesidad de generar un cambio cultural al interior de la Iglesia, que apunte a una cultura de la protección. “cuando envío a mis hijos a participar de las actividades de la Iglesia quiero estar seguro que están a salvo. Para que esto suceda la Iglesia necesita generar una cultura de prevención, que influya en cada persona, que entre en contacto con ella en su trabajo pastoral. (…) Todos los que conforman la Iglesia. “sacerdotes, religiosos, empleados y voluntarios, necesitan tener un objetivo en común, cumplir su misión divina en el mundo mientras protegen el bienestar de los niños y adultos vulnerables”.

El padre Bertomeu analizó en su presentación diversos elementos del Vademecum publicado por el Vaticano, recientemente. El sacerdote valoró, en particular, el carácter de esta herramienta: “Podemos aplaudir la voluntad del Papa de ofrecer este manual, como un ulterior instrumento para que facilite la persecución de los abusos sexuales de menores cometidos por clérigos, que tanto dolor, tanto descrédito y tanta vergüenza han causado en la Iglesia. No es un documento novedoso por lo que contiene, (…) es novedoso porque expone este cambio de mentalidad tan necesario en la Iglesia. Para que la Iglesia, sea lo más pronto posible, un lugar justo para las víctimas. Una sociedad con unas relaciones más sanas entre sus miembros, y que por tanto pueda ser ejemplar en la sociedad, en todo el mundo. Y, sobre todo, un espacio seguro para la infancia y la juventud”.

El tercer módulo estuvo a cargo de la psicóloga laica, Josefina Martínez y el sacerdote, director de Ceprome, Daniel Portillo. Josefina Martínez centró su presentación en la experiencia adquirida en la atención a víctimas, junto con su participación en diversos organismos dedicados a la prevención abusos sexuales al interior de la Iglesia. En su relato aseguró: “Nos anima sentir que debemos estar a la altura de quiénes fueron víctimas, que en nuestro país han alzado la voz con dolor, firmeza y valentía”, señalando la importancia de abordar el abuso sexual eclesial: “¿Por qué es necesaria esta verdad? ¿Qué sentido tiene encarar el horror? ¿Por qué es fundamental sostener un malestar, la indignación que nos producen mirar la realidad del abuso cometido en ambientes eclesiales? Yo podría decir que casi la totalidad de los sobrevivientes que se acercan a la Iglesia a denunciar un abuso repiten la expresión “para que nunca más”, conmueve. Todos ellos afirman con fuerza la necesidad de verdad, para asegurar que no vuelvan a repetirse episodios de tanta angustia y oscuridad”.

El padre Portillo reflexionó en torno al alcance de la prevención en las Iglesia Latinoamericana, señalando que, en la actualidad, “le corresponde a la Iglesia reconocer con pesar sus negligencias, revisar su cercanía en las situaciones humanas más trágicas, valorar si su actual misión en el mundo llega a proteger a la feligresía o, por el contrario, se muestra pasiva ante los actos de injusticia sobre la dignidad humana. Para la Iglesia, “la prevención del abuso sexual no es una cosa secundaria, debería estar en la médula de su misión evangelizadora”, concluyó.

El cuarto y último módulo de esta instancia, que contó con un gran número de personas conectadas a través de Zoom y Facebook, comenzó con la presentación del arzobispo de Mendoza, Sergio Buenaventura, quien ofreció su mirada en relación al ministerio episcopal y la prevención, haciendo hincapié en que “el cuidado de los más vulnerables, constituye parte fundamental de nuestro ministerio como obispos. Siempre lo ha sido, pero hoy interpela con más fuerza nuestra conciencia. Me interesa subrayar este aspecto: la buena salud del cuidado pastoral del rebaño es directamente proporcional a la buena salud de nuestro ministerio episcopal. La crisis de los abusos es una crisis del ministerio pastoral de los obispos. Así como el abuso sexual no es solo un problema de tal o cual clérigo -sino que revela una disfunción más o menos profunda en el modo de vivir el ministerio- así también las sistemáticas fallas en la respuesta a los abusos, sacan a la luz un modo deficiente de ejercer nuestro ministerio episcopal. Es imprescindible confrontarnos con esta realidad, identificando los mecanismos que han dado lugar a estos fallos”.

La última expositora fue la hermana María Rosaura González, parte de la Comisión de Cuidado y Protección de niños, niñas, adolescentes y adultos vulnerables de la Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos. En su ponencia señaló: “El horizonte de la prevención es la creación de una nueva cultura relacional que consolide “la cultura del buen trato” en la Iglesia. Es decir, donde haya un religioso, una religiosa, un miembro de la Iglesia tiene que ser un lugar seguro para los niños y niñas”.

Fuente: Comunicaciones CECh
México, 31-07-2020